Italia.- El Milan jugó a lo Milan, hizo honor a su historia, se apegó a la manera más efectiva de derrotar al Barcelona, equipo que domina hasta el hartazgo el trámite del balón y con un 2-0 gracias a los goles de Kevin Boateng y Suley Muntari, el conjunto rossonero tiene en la lona a uno de los máximos favoritos para ser Campeón de la Champions League.
Esta vez no apareció la magia de Messi, Iniesta o Xavi, pero no porque no la tengan en los botines, sino porque el Milan se defendió hasta con sus 11 jugadores y esperó el momento preciso para accionar el controvertido ‘Cantenaccio’ que algunos podrá gustarle y a otros no, pero nadie puede negar que cuando se ejecuta con la maestría con la que el Milan de Allegri lo hizo hoy, basta para justificar el marcador.
Milan no vio mucho el balón, el 67’% de la posesión la tuvo un Barcelona que tocó a lo ancho todo lo que quiso pero para adelante nada. Tanto es así que Abbiati se tuvo que emplear a fondo hasta el minuto 90 para cortar un balón por alto. Fuera de eso, fue el Milan quien puso las jugadas de mayor peligro ante la puerta de Valdez.
Un tiro libre a favor del Milan fue lo que desequilibró la balanza. Todo mundo esperaba un centro, pero el balón le cayó a Montolivio que disparó, el balón pegó en Jordi Alba y luego en la mano de Constant que jamás era sancionable como falta, el último culpable fue el que aprovechó la situación. Boateng se encontró el balón botando dentro del área y de un zapatazo cruzó a Valdez que nada pudo hacer para frenar el viaje del esférico.
Resultado justo, pero no suficiente para ponerle nervio al Barcelona que terminó por desesperarse y equivocarse en una salida. Boateng habilitó a Montolivio, éste cedió para El Shaarawy que con una frialdad de crack, controló para luego ponérsela de aire a Muntari que corrió desde su propio campo para prender el balón y salir corriendo con el grito de gol en la garganta, 2-0 y todo cuesta arriba para el Barcelona.
Ahora la vuelta se antoja por demás complicada para el Barcelona, quien al no conseguir un gol de visitante, deberá abrirse otra vez al contragolpe del Milan que con un gol en el Camp Nou obligará al Barcelona a anotarle cuatro. Barcelona, increíblemente jamás dio señales de ser ese equipo todo poderosos de la Liga española, otra vez, en San Siro, donde el Inter de Mourinho hace unos años también lo había evidenciado con un 3-1 en la ida.