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Enrique Garay
Cayeron los NBA en Japón La historia tiene escrito ya otro fracaso de la NBA en justa mundialista. Para bien del basquetbol mundial. Para bien de España, Grecia y muchas naciones más. De igual forma para el bien, aunque lo duden, de los propios NBA.España es monarca mundial por primera vez en su historia. Deshizo a Grecia en la final 70 a 47. Es sin duda el mejor equipo de basquetbol del mundo. Ellos entienden y demuestran al mundo de manera perfecta lo que es la conjunción de fuerzas, el dominio de un sistema, y el aprovechamiento de figuras dentro de su equipo. Uso el párrafo tres para reiterar: “No soy antiamericano, antiNBA, ni hay nada personal contra ellos”. Algunos de mis queridos lectores creyeron, erróneamente, que la ausencia de transmisiones de NBA en TV Azteca durante la temporada pasada era la razón para negarles aspiraciones de ser campeones en el mundial de Japón. Algo así como una revancha o un enfado especial contra ellos. Falso, queridos amigos. La falta de NBA en las pantallas de TV Azteca durante la temporada pasada respondió a una liga que pedió demasiado dinero por sus transmisiones. Y nada más. Mientras que la razón por la que hace dos meses afirmé aquí que los NBA no serían campeones del mundial de Japón, fue un pronóstico periodístico y de análisis, que espero recuerden quienes leyeron esta columna en aquel entonces. A mi me gusta arriesgarme en mi trabajo. Me gusta estudiar, analizar y pronosticar. El día del resultado del partido o evento, acertado o desacertado, encararé a mis lectores. Normalmente cuando acierto en el pronóstico, poca gente lo recuerda. Eso me resulta entendible y no me afecta. Y cuando fallo en el pronóstico la gente reclama, con insistencia, a veces con insultos. Está bien de ambos. Es parte de este negocio y lo acepto. La NBA es sin duda la mejor liga de basquetbol en el mundo. Eso, seguramente, jamás va a cambiar. En sus basquetbolistas, uno a uno, tiene la NBA a la inmensa mayoría de la elite mundial. Pero, queridos amigos, una selección nacional, entendida como lo que es: pasión por jugar, amor por su país, honor por vestir sus colores, etc...Ahí, la NBA no tiene a la mejor del mundo. Hay que ver a los semifinalistas mundiales, Grecia, España y Argentina, como se morían en la cancha, casi se besaban uno a otro por cada acierto, se daban la mano en cada jugada y formaban una banca admirable en pasión y apoyo. En los NBA parecía existir urgencia por terminar el mundial y volver a casa. Como si vivir la fama local vistiera más que una selección nacional. España tiene un deporte admirable hoy en día. Le dolió mucho fracasar en el mundial de futbol de Alemania porque ahí está su corazón nacional. Con Rafael Nadal, Fernando Alonso y ahora la selección campeona mundial de Basquetbol, están más alto que nunca. Ese equipo ibérico de veras que tiene figuras. Pau Gasol jugó el mejor torneo de su vida. Ya en la temporada NBA anterior tuvo logros fabulosos que lo llevaron por primera vez al Juego de Estrellas. Ante Argentina, pasó por encima de Fabricio Oberto y Luis Scola. En la final España se dio el lujo obligado de apalear sin Gasol, que se ausentó por fractura de pie. Pero Juan Carlos Navarro y Garbajosa jugaron enormes. Y les aseguro que en la banca tienen a dos potenciales figuras NBA en Sergio Rodríguez y sobre todo Rudy Fernández que se está tardando en saltar al otro lado del océano. El gran virus que ha contagiado a la liga Nacional Basketball Association de los Estados Unidos, es que a cada jugador le visten más los colores del equipo local y el multimillonario e inflado cheque que le pagan, que el honor de jugar por una selección nacional. En Estados Unidos los aficionados al basquetbol nacen con la NBA como máximo objetivo, no los mundiales ni los Olímpicos como pasa en el resto del mundo. Para colmo, cuando se gana el título de la NBA la camiseta dice “World Champions”, “Campeones Mundiales”, cuando en realidad se está ganando un título local, el título de Estados Unidos. Como la última temporada Miami lo ganó sobre Dallas. Lo anterior se entiende por la acostumbrada tendencia estadounidense a pretender hacer creer al mundo que lo que se hace en Estados Unidos es superior al resto del mundo. Error, queridos amigos. Grave error. Y en basquetbol, por tercera vez consecutiva, se demostró que es un error. Ojalá después de estos reveses la NBA reflexione y al campeón le estampen una camiseta que diga, “NBA Champions, USA Champions” o algo parecido. Pero no “World Champions” porque ese título sale sólo de una competencia transcontinental que se da cada dos años, en Juegos Olímpicos o Mundiales de Basquetbol. |