Columnistas
Los retos de Beijing
por Eugenio Díaz
Los niveles de contaminación de nuestra querida Ciudad de México son poca cosa si se comparan con los de la ciudad olímpica, Beijing.
Mucha atención deberá poner el Comité Organizador en aspectos ambientales durante los Juegos Olímpicos.
Los altos índices de contaminación de Beijing pudieran dar más de un dolor de cabeza tanto a los atletas, organizadores, periodistas, turistas y, sobre todo, a las televisoras de todo el mundo.
El problema de la calidad del aire es real y muy peligroso para los competidores. Las críticas sobre este tema no cesan por lo que el gobierno chino está preocupado y ocupado en lograr soluciones inmediatas.
El propio Comité Olímpico Internacional ha tomado cartas en el asunto de manera conjunta con el gobierno local, poniendo en práctica su experiencia de Seúl y Atenas.
El crecimiento de la ciudad olímpica en los últimos años es una de las principales causas de la polución, de la alta contaminación.
Según datos de las autoridades encargadas de esta materia, actualmente se aplican diferentes técnicas de protección al medio ambiente que ayuden a limpiar el aire y convertir el cielo gris de Beijing en uno azul.
Sin embargo algunas disciplinas cuentan con un índice de incidencia mayor, caso de la prueba reina de los juegos, la maratón.
De presentarse alguna contingencia ambiental el día de la competencia, se tendría que correr el horario de inicio de la maratón, lo que afectaría la planificación de los corredores, periodistas, visitantes y, de mayor manera, en la programación de las televisoras.
Inclusive, corredores de la jerarquía del campeón mundial Gebrselassie han amenazado con no correr por su propia seguridad, pese a que los Juegos Olímpicos son un gran escenario, objetivo final de los deportistas de todo el mundo.
Gebrselassie tiene un problema de respiración que pudiera poner en peligro su integridad física si corre la maratón bajo condiciones no favorables.
Otros atletas de pruebas de resistencia, de largo recorrido se han hecho el mismo cuestionamiento lo que encendió los focos rojos en Beijing.
Para los mexicanos que tengan la posibilidad de asistir a este gran evento mundial no se preocupen, nuestros pulmones no sufrirán, están acostumbrados al aire de mala calidad.
En fin, que falta muy poco para saber que pasará, como actuarán las autoridades locales, el propio Comité Olímpico Internacional pero sobre todo, que impacto tendrá, de presentarse, una contingencia ambiental durante los juegos en los atletas, su preparación, ánimo y desempeño.
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