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Super Bowl XLI ½

Patriotas de Nueva Inglaterra y Potros de Indianápolis entregaron un partido tan intenso y emotivo como lo esperábamos todos. Cumplieron con honores a lo que la prensa estadounidense bautizó como el “Super Bowl cuarenta y uno y medio”. Altísimo nivel entre el campeón defensor de la liga y el más serio aspirante a reconquistar ese título.

¿La diferencia? La diferencia la marcó el mejor ajedrecista sobre el campo. Sí, ajedrecista. Porque el manejo de piezas sobre el terreno de juego fue exquisito, utilizando las dos mejores plantillas disponibles en la NFL y las dos máximas figuras vigentes, Peyton Manning y Tom Brady.

A los Patriotas les quedó clara una lección. Fue el ala cerrada Dallas Clark, y nadie más, quien los eliminó de la final de la conferencia americana del año pasado. Por eso, su primera y principal jugada sobre el tablero de ajedrez fue: “el safety Rodney Harrison, todo el partido, cubrirá uno a uno a Clark”.

Y Clark desapareció. Habiendo llegado al partido con 32 recepciones para 388 yardas y ocho touchdowns, y fresco en la memoria su gran juego de seis atrapadas para 137 yardas del año pasado ante este rival, los Patriotas consiguieron anularlo. Terminó con solo dos recepciones para 15 yardas.

A los Potros también les quedó clara una cosa. El pase es la principal arma de Brady y los Patriotas; había que anularlo o, al menos, disminuirlo. Por eso abrieron con formación defensiva base de cuatro frontales, dos linebackers y cinco profundos. Durante tres cuartos fue un éxito.

Indianápolis ganaba 20-10 a nueve minutos del final y la estrategia defensiva era la diferencia. Brady había sido derribado tres veces detrás de su línea, le habían interceptado dos ocasiones y tenía apenas 97 yardas por aire. Pero lo más importante es que habían quitado por completo la jugada grande, el pase profundo a Randy Moss, con la que han aniquilado a todos en esta temporada.

Todo eso, hasta que el tablero de ajedrez vio otra movida maestra.

El safety Antoine Bethea interceptó a Brady en el segundo cuarto, durante un bombazo que buscaba a Donte Stallworth en trayectoria de bandera. Brady insistió contra el mismo hombre pero con su mejor arma, Moss. Alineó triple del lado derecho y Moss quedó sólo, a la izquierda. Sacó la bola y siempre miró a su diestra. Bombeó una vez. Dejó que Moss desarrollara su trayectoria y tomara posición ventajosa sobre Bethea. Entonces, lanzó bombazo de 55 yardas que inició el cambio definitivo en el encuentro.

La recepción de Moss preparó el pase de touchdown de tres yardas a Wes Welker para mover el marcador 17-20. Para la siguiente ofensiva, Brady era ya el imparable quarterback que ha visto toda la liga desde septiembre. Tres pases le bastaron para mover la bola 55 yardas y lograr el touchdown de la voltereta, 24-20.

¿Qué pasó con los Potros? Se suponía que en casa y con un público ruidoso y participativo, más una defensa que presionara y apresurara a Brady para provocarle errores (ambas se dieron; tres capturas de QB sobre Brady y dos intercepciones), eran las bases del triunfo. Todo se dio pero no ganaron. Está claro que ni Brady ni los Patriotas jugaron su mejor partido, pero aún así, vencieron.

Vaya noticia desmoralizante para los Potros. Todas las claves de la victoria se dieron. Todos los requisitos para disminuir a Brady, también. ¿Y por qué no ganaron?

Aquella futbolera frase del maestro don Fernando Marcos, “el último minuto también tiene sesenta segundos”, es perfectamente aplicable aquí. La maniobra defensiva de los Potros que fue su gran éxito durante tres cuartos y cuatro minutos más, fracasó los últimos ocho minutos.

Nueva Inglaterra ganó aún sin jugar su mejor futbol. Brady recordó a muchos que sabe ganar viniendo de atrás y domina esos momentos de presión que le ha llevado, para enfado de muchos, a ser comparado con Joe Montana.

Ha caído un invicto y la única pregunta, sin respuesta, es: ¿quedarán invictos?

Top 10 (top 110)

1.- Patriotas de Nueva Inglaterra

2.- Potros de Indianápolis

*103.- Vaqueros de Dallas

*104.- Empacadores de Green Bay

*105.- Acereros de Pittsburgh

*106.- Cargadores de San Diego

*107.- Gigantes de Nueva York

*108.- Titanes de Tennessee

*109.- Cafés de Cleveland

*110.- Pieles Rojas de Washington

(*es enorme la diferencia entre el 1 y 2 de la liga contra el resto, por eso desde hoy hay un ciento que separa ambas ligas)

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