Eugenio Díaz
La Era de las Turbulencias No solo pasa en el mundo de la economía o las finanzas.En el deporte, existen momentos, existen ciclos que vuelven, que regresan de tanto en tanto. En una entrevista una de las figuras de la selección Argentina Carlos Tévez dijo: “La eliminatoria está muy difícil. Si ganamos los próximos dos partidos a Bolivia en la Paz y a Venezuela en el monumental, nos daría algo de calma, pero está muy difícil. Una derrota histórica frente a Chile hace unas semanas le costó la chamba al Sr. Basile. Si los Argentinos la sientes, silos argentinos se la piensan, los nuestros tendrían que tener actitudes más sensatas y maduras. México no juega en la Conmebol gracias a dios, pero juega en la CONCACAF y ni así existe tranquilidad. A la selección mexicana le pasó en la década de los 70, 80 y 90. No se asistió al mundial de Alemania 74 debido a una fase eliminatoria nefasta en Haití 73. No se asistió a España 1982 por una fase previa en Honduras pésima. No se calificó a la Copa del Mundo de Italia 1990 por el caso lamentable de los cachirules. Pese a la creación de fases eliminatorias a juegos de ida y vuelta, a punto estuvo otro representativo nacional de no estar presente en la fiesta grande. Me refiero al mundial de Corea y Japón 2002, en donde una victoria en el estadio azteca de última hora permitió a Aguirre y sus futbolistas viajar a Asia. Hoy vivimos otra década. Parece que el destino, el ciclo del futbol mexicano alcanzó en cierta medida al técnico sueco Eriksson. Tres victorias apretadas en casa y cero victorias jugando fuera del país. Con el actual sistema de competencia esta fórmula no garantiza éxito alguno, especialmente en fases previas. Para el hexagonal final, ganar todos los partidos en casa te pone en Sudáfrica 2010. Si los muchachos mexicanos pueden mantener este rendimiento por pobre que suene y pese a las fuertes críticas lograrán el objetivo. Pero cuidado, mucho cuidado con no entender los ciclos de nuestro deporte. Mucho cuidado con pensar que Estados Unidos, Honduras, Trinidad y Tobago, Costa Rica son poca cosa, que nuestro nivel es muy superior, ganando sólo con la camiseta, con pisar la cancha de juego. Muchas veces las diferencias están si y sólo si en la mente de las personas. La realidad es otra. Hay que ponerse a trabajar en todas las áreas y terminar de una vez por todas con esa inercia negativa que vuelve, que no nos deja. Hay que terminar con los fantasmas del pasado que intentan regesar. Mejores resultados, mejor futbol, mejor mentalidad, profesionales en todas las áreas son las vías del cambio sustentable. Quedan dos años para el término de la década. Que no regresen los fantasmas señores, que no regresen. |