Esta semana se realizó el Scouting Combine, evento donde los principales proyectos colegiales muestran sus aptitudes atléticas con ejercicios de velocidad, fuerza, potencia y elasticidad, además de sus habilidades técnicas, tales como la forma de acomodar los pies, velocidad y coordinación de piernas, mecánica para lanzar el balón, buenas manos, forma de correr las rutas y otras. Sin lugar a dudas, todo lo que un entrenador le gusta ver de un jugador. Pero hay algo más: la personalidad del mismo.
Mark Sánchez, el quarterback que orgullosamente se dice mexicano - aunque haya nacido en Estados Unidos, pero siempre reconociendo sus raíces, tanto que hasta un bucal verde, blanco y rojo usó en un momento con los Troyanos del Sur de California en el colegial - realizó todas las pruebas.
Sánchez estuvo bien en las pruebas atléticas al ubicarse entre los primeros cinco lugares prácticamente en todas, pero la parte que más les interesa a los entrenadores es su fuerza a la hora de lanzar al igual que su “timing”, y ahí simplemente estuvo fantástico.
Fue el más rápido para soltar el balón en el pase “slant” y también fue el balón más rápido en los pases a la banda. Hay un ejercicio en el cual se mide el “timing” del quarterback al lanzarle por encima de la cabeza a un receptor que evidentemente no conoce. Ahí muchos jugadores estuvieron fatales, pero Sánchez conectó bien y con seguridad.
Finalmente llegó la prueba de personalidad en la que siete entrenadores se entrevistaron con él y donde prácticamente todos coincidieron: es un muchacho enfocado netamente a lo deportivo, le gusta competir y no busca la fama como prácticamente todos los quarterbacks egresados de USC (University of Southern California).
Sánchez podría aterrizar en un equipo como Kansas, Seattle, Tampa Bay, Minnesota, San Francisco, Chicago o los Jets, siendo los 49’s y los Osos equipos donde las comunidades latinas son importantes. También se corre el rumor de que si Sánchez llega hasta la posición 15 del Draft, los Texanos podrían tomarlo para agregarle profundidad a la posición.
Lo que no entiendo es por qué algunos periodistas mexicanos criticaron e incluso enterraron a Mark, diciendo que se había hundido en el Combine y que ni siquiera sería un jugador de primera ronda. Ante eso, sólo puedo pensar que no siguieron el desarrollo del evento por completo.
En fin, Mark será una primera ronda del Draft y de aquí en adelante se especulará sobre la franquicia en donde jugará el joven quarterback mexicano a partir de septiembre próximo. Tampoco es una garantía que tenga una carrera exitosa en la mejor Liga del mundo, pero eso sólo el tiempo lo dirá.
A ti, ¿dónde te gustaría que jugara?

