Por: Juli Gana
Voluntad y compromiso. Estas dos premisas son las que al parecer nos plantean los deportistas chinos en estos juegos Olímpicos.
Por todos es sabido que en China son especialistas en copiar cualquier cosa que conocemos sobre la faz de la tierra: relojes, ropa, zapatos, teléfonos, computadoras, electrodomésticos, lo que sea…. No hay nada que ellos no puedan duplicar.
Y es que al final del día, eso es lo que mejor hacen los chinos y resulta increíble ver cómo una cultura que nació brindando al mundo inventos sorprendentes y ORIGINALES como la brújula, la pólvora y la tinta ahora se convierte en una potencia mundial por medio del Copy – Right.
Así es, aunque resulte paradójico traducirlo literalmente de esta manera como una COPIA – CORRECTA, China toma todos los elementos del mundo, los desarma, los sintetiza y los reconstruye para crear COPIAS PERFECTAS.
En mi humilde opinión y como una idea que me asaltó mientras me bañaba, en estos juegos olímpicos no me queda duda de que la cultura del Copy – Right está dispuesta a dominar al mundo en TODOS los ámbitos.
Es en este sentido que los deportistas de la nación anfitriona han aprendido a “copiar” y lo que es mejor aún, han sido capaces de mejorar y superar por mucho su desempeño en disciplinas en las que antes no solían dominar tan abrumadoramente.
Los equipos varonil y femenil de gimnasia china han dejado huella en lo que va del evento olímpico al colgarse la medalla dorada doblegando a naciones dominantes de la especialidad como lo eran los Estados Unidos y Rumania entre otras.
La polémica en la gimnasia femenil no podía quedar de lado al ver los rostros y los cuerpos de las niñas que no deberían estar por debajo de los 16 años y sin embargo dos de ellas no parecían tener más de 13 o 14 años.
¿Actas de nacimiento piratas? Eso no lo podemos saber… pero el asombro que provoca el ver a estas niñas destruyendo las aspiraciones de las estadounidenses y rumanas por trepar a lo más alto del podio no se compara con nada antes visto.
Como aficionada a muchos deportes, ver la competencia de clavados me deja muda al ver las perfectas ejecuciones de los chinos pues la destreza, la pureza y la perfección es el sello distintivo. El triunfo se refleja como si se tratara de un espejo cuando dos clavadistas realizan una zambullida idéntica entre ellos.
En otro escenario, la nadadora Liu Zige y su compatriota Jiao Liuyang se llevaron el oro y la plata respectivamente en los 200 metros estilo mariposa y demostraron que el dominar la estrategia del Copy - Right es lo que se necesita para obtener el triunfo.
Las estadounidenses y las demás nadadoras no podían dar crédito a la derrota por parte de unas competidoras que con voluntad y compromiso, además de una capacidad análisis y síntesis de la técnica, han podido imitar a la perfección la manera de llevarse el oro a sus arcas.
Desde que Beijing obtuvo la sede olímpica, el compromiso se convirtió en una filosofía de vida entre el pueblo anfitrión. Meses y meses de intensa preparación están rindiendo frutos.
Apenas han pasado siete días de competencia y China ya pone en práctica la Copia Perfecta de las técnicas que daban el triunfo a países occidentales.
No cabe duda que estamos ante el nacimiento de una nueva dinastía. Por lo que se ha visto en Beijing, no me queda duda que el país anfitrión podría quedar al frente del medallero a pesar de que los Estados Unidos aún tienen las pruebas de atletismo por delante.
Habrá que ver si China ha descifrado las técnicas de triunfo para llevar su poderío a las pistas y superar no solo a los estadounidenses sino a los caribeños, europeos y africanos que dominan a la perfección la rapidez y la explosividad de piernas.
De cualquier forma, el mensaje de esta nación desde el día de la inauguración ha sido más que claro:
¡Agarren todos sus canicas!
¡Cuiden a sus damas chinas!
Pues esta nueva dinastía viene dispuesta a dominar al mundo ya que para triunfar no hay Derechos Reservados.
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